
El servicio de almuerzo o cena (según la hora del vuelo) se inicia con una ensalada, y no cualquier ensalada: entre las opciones que se ofrecen se incluyen una de col con atún, de col con tomates cherry, ensalada rusa, entre otras alternativas sabrosas y distintas.
Luego, le sigue un plato principal que consiste en dos opciones calientes, se puede escoger entre un amplio menú que dispone de platos tales como albóndigas con salsa de tomate, hamburguesas vegetales, variedad de pastas, entre otros.
El postre, por su parte, destaca por estar elaborado con ingredientes naturales y puede tratarse de: bizcocho crujiente de frutos rojos, brownie de pasas y cerezas, pastel de queso fresco o bizcocho de naranja y chocolate.

Además de tener un diseño más atractivo, también se puede distribuir más fácilmente y rápido, con lo cual el pasajero no sólo no debe esperar tanto sino puede aprovechar mejor su tiempo a bordo. Otro detalle: en caso que no querer consumirlo en el vuelo se puede solicitar y llevar para hacerlo más tarde.
A modo de tentempiés, la compañía aérea también ofrece entre horas (aunque dependerá de la duración del vuelo) frutos secos, sándwiches, chocolatinas y bebidas.
Lo cierto es que, si bien el servicio de comidas de Iberia estaba bien considerado de acuerdo a los resultados de las últimas encuestas, la empresa ha decidido ir aún más allá y mejorar la experiencia en vuelo de sus pasajeros.
Esta mejora del servicio a bordo forma parte de las medidas contempladas en el Plan Integral de Servicio al Cliente (PISAC), que Iberia ha puesto en marcha con el objetivo de mejorar el producto y el servicio que ofrece, en este caso en particular, a los clientes de que vuelan en clase turista.
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